miércoles, enero 13, 2010

schlemmer: la danza





"La pregunta sobre el origen del ser y del mundo, sobre si fue primero la palabra, la acción o la forma; el espíritu, la actuación o la figura; el sentido, el acontecimiento o la apariencia, también está viva en el mundo del teatro..."

oskar schlemmer

[intermedios]



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sábado, enero 09, 2010

a Córdoba (I)


Había olvidado el placer de los largos viajes por tierra. El hierro y el tráfico van quedando atrás y todo deviene en un mundo inmóvil, lleno de alegres sombras.

El brillo alegre de la nieve, un mar de blancura que a momentos parece que lo inundara todo. El paisaje se llena montañas que se disputan su presencia en el horizonte, asomando sus cabezas, acultándose unas a otras, viejas habitantes tostadas por el sol.

A ratos parece que la tierra se hubiera vaciado por completo.

El sol cumple su labor a pesar de la hora (es tarde ya), y sereno va derritiendo la nieve, abriéndose paso a través del cielo gris. Una gran banda naranja que se despliega, que se mete entre las nubes, y se enreda. Su luz baña los olivares, de uno en uno. A veces veo grupos de árboles pardos, de aspecto triste,  y en ocasiones algún árbol solitario. Me pregunto si será feliz.

Un gorrión cruza el cielo. La nubes están quietas, y el aire desocupado se distrae con un pequeño papel. Una señal nos indica que Córdoba está cerca.

El bus se detiene.


Córdoba.
lejana y sola.

federico garcía lorca





martes, enero 05, 2010

1996

fusil


Escribir algo que te deje como un fusil recién disparado, decía Pavese. Vaciarse, y limpio y humeante  y tembloroso encontrar la salida al miedo. Pero son tantos. ¿Si? Es tanta la culpa, pude hacerlo mejor, sí, lo se lo se conozco de sobra esa cicatriz interior. Escribir por placer, por reirse de uno mismo y encontrarse,  aunque el encuentro no sea placentero la mayoría de la  veces. Para librarse de la tristeza, pasto de la  canción francesa y de la TV basura.  Adiós abuela, papá, ciudad, maldita ciudad. Adiós. Escribir para desconocerse, decía Pessoa, aunque nunca me explicó como mierda se hace esto. A veces se puede salir a la calle para dejarse llevar, y escuchar a aquél maldecir al hijo, que es uno ¿Qué voy a hacer con todo esto?  ¿Qué haré contigo? Nadie te espera. No hay tiempo para aprender.  Perdona, perdóname. Nadie te espera. Es imposible observar la vida, sólo tenemos el recuerdo. Creo que eso lo decía Jung. O no. A ver, memoria, desmemoria, a  ver ¿Qué esperaba él?  Ella amaba el amor, y las cosas bien hechas. Lo se, perdón. Todo está aquí esta noche Todos. La soledad de las decisiones personales, la soledad de las decisiones. Escucho este disco, a lo lejos la música se parece tanto a ella. Pero luego viene ese sentimiento y todo se desvanece en algo tan profundo que no alcanzo a ver dónde acaba. Hay quien oye algo más, allí donde yo me desvanezco alguien se enfrenta al vacío, ese hálito que proviene de la vida, la de uno, la de esta ciudad. Pero yo no soy una fuerza de la naturaleza. Pero hay, claro que hay.





lunes, enero 04, 2010

el fuego central


"Reincorporarnos al oscuro fuego central olvidado, devolver a los hombres a un origen traicionado. Y señalar que quizás había otros caminos, y que el que tomaron no era el único y no era el mejor, o que quizás había otros caminos y que el que tomaron era el mejor, pero que quizás había otros caminos dulces de caminar y que no los tomaron, o los tomaron a medias, y que un hombre es siempre más que un hombre y siempre menos que un hombre, más que un hombre porque encierra eso que el jazz alude y soslaya y hasta anticipa, y menos que un hombre porque de esa libertad ha hecho un juego estético o moral, un tablero de ajedrez donde se reserva el alfil o el caballo, una definición de libertad que se enseña en las escuelas, precisamente en las escuelas, donde jamás se ha enseñado y jamás se enseñará a los niños el primer compás de un ragtime y la primera frase de un blues".
 Julio Cortázar
(tomado de Cuadernos de jazz, 2009)















inside (II)




inside


domingo, enero 03, 2010

domingo

"¿Cómo aliviar a mi corazón
de la canción
y de la tristeza?
¿Cómo aliviar a mi corazón 
sino con la canción
de la tristeza?
¿Cómo aliviar a mi corazón
de la tristeza 
de la canción?"

Ralph Ellison