Ir al cine a ver O contador de historias, por tercera vez:
Este movimiento que hago hacia ti es sólo eso, movimiento, déjame pensarlo así, lo único real en un tiempo como este, un tiempo que te destruye cuando intentas explicarlo. Estos son los actos desesperados de los que un día creyeron que serían amados sólo por ser jóvenes, sólo por su forma de esperarlo todo.
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
domingo, marzo 20, 2011
sábado, noviembre 27, 2010
Fish Tank
Viernes por la noche. Termino de ver Fish Tank. Intranquilo, recuerdo aquél final de Una Novelita Lumpen de Bolaño. El personaje existe, lo creó él, pero la descubrío Andrea Arnold.
Katie Jarvis (Mia), fue descubierta el día que peleaba acaloradamente con su novio. No tenía empleo, y había abandonado la escuela. Era perfecta, sólo había que seguirla y filmarla.
"Fuera, la señal de que aún persistía una tormenta, una tormenta que no estaba localizada sobre el cielo de Roma, sino en la noche de Europa o en el espacio que media entre planeta y planeta, una tormenta sin ruido y sin ojos que viene de otro mundo, un mundo que ni los satélites que giran alrededor de la Tierra pueden captar, y donde existía un hueco que era mi hueco, una sombra que era mi sombra".
Roberto Bolaño, Una novelita Lumpen.
sábado, octubre 09, 2010
viernes, octubre 01, 2010
carancho y ecuador
Cuando llegué aquí me preguntaba cuánto tiempo tardaría en acostumbrarme, en aceptar esta ciudad. Dos días. Eso tardé.
Pero por ese tiempo no sabía mucho de sentimientos de alta-fidelidad.
A veces sueño con mi antigua ciudad, y soñar con una ciudad a la que no puedes volver es un claro síntoma del desarraigo.
Aquí aprendí a ir al cine sólo, costumbre que en mi antigua ciudad sería sospechosa. Así que me bajo en Quevedo, subo las escaleras, tomo la salida derecha, me sé esta ruta de memoria, cruzó corriendo Fuencarral y luego Eloy Gonzalo, no porque el semáforo esté a punto de cambiar sino porque hay que cruzar estas calles de esta forma.
Llego a los Verdi. Veo el listado, Carancho, Trapero? Me suena, aunque siempre lo confundo con Bielinsky.
Salgo emocionado del cine, por un momento me olvido de las noticias. Darín me emociona, y eso que siempre entro desconfiado a sus películas. Salgo completamente revuelto, pensando que no se aprende, al final nunca se aprende.
Llamo a casa pero nadie contesta, reviso el correo y la vieja dice que está todo bien, que hubo saqueos, y que "todos los choritos de la 29 salieron a robar los almacenes de la 17". Pero que siente decepción, por todo lo ocurrido, siente rabia, pero también porque este gobierno ahora tendrá más fuerza para seguir una forma de hacer política que está muy lejos de lo que en izquierda se llama democratizar el poder, horizontalizar el poder. O al menos eso dicen, claro. O al menos eso dice la vieja.
miércoles, agosto 18, 2010
runaway youths
Toda relación acaba con una pregunta, ¿valdrá la pena intentarlo otra vez?
La primera y quizás la única lección que conviene aprender, la que mas cuesta aceptar tambien, es que todo aquello que amas lo perderás.
Conocerás a una mujer, y será corrosiva anodina rara embargante tumultuosa inofensiva.Su silencio mientras duerme te estremecerá y sin embargo vivirás por ese temor. Vivirás cerca de ese muro, atento a ese susurro imaginario que grabe su nombre para siempre en los días futuros. Ella no lo oirá, tú sí. Conocerás a una mujer que está lejos de casa.
Y luego la perderás.
Son pocas las opciones.
Fruncir los labios. Arrugar la frente. recordar. recordar. recordar. Debes recordar. No será igual, ya lo sabemos. Como cuando te dicen que la abuela está junto a ti, que vivirá para siempre en tu memoria. No es así, la abuela no está desde hace 5 años. No viene, no vuelve. No está. Nada te volverá a tocar como ella. Nada te devolverá esa realidad.
Las opciones son pocas. Coleccionar sensaciones, palabras. Tendrás que aprender a recoger los tesoros del paraiso.
"En adelante sólo vivirás consagraciones".
Toda historia acaba con una pregunta.
5X2
Francois Ozone
sábado, agosto 14, 2010
the white balloon
Falta una hora y media para que empiece el año 1374 del calendario solar. Razieh vuelve a casa obsesionada con la idea de un pez de colores.
El deseo, las pequeñas obsesiones, los héroes cotidianos, la gesta del día a día. Tan delicada e intimista, filmada casi en tiempo real, con una asombrosa actriz (Aida Mohammadkhani) que olvidas que estás frente al desarrollo de una ficción.
Teherán vista través de los ojos de un pequeño proyecto, el de ella y su hermano: comprar el pez.
jueves, agosto 05, 2010
miércoles, agosto 04, 2010
ruy guerra: los fusiles
Nació el 22 de agosto 1931 en Lourenço Marques, entonces capital de Mozambique, colonia portuguesa de África.
Se define “medio africano, medio portugués, medio brasileño, un tanto latino, medio perdido, o sea, nada 100% en ese coctel de angustias”.
Aunque a veces prefiere definirse como un típico "producto del subdesarrollo.
En 1965, la revista Cahiers resume los temas de sus filmes: la crueldad, la violencia, el racismo, el tiempo que no acaba… Para Ruy, “quien analiza mis filmes ya dice que hay una especie de obsesión por las áreas de poder y los mecanismos represivos, ya sea en el ambiente familiar, en las estructuras sociales o en el gobierno.”
lunes, agosto 02, 2010
Cuánto vale o es por kilo?
Uma analogia entre o antigo comércio de escravos e a atual exploração da miséria pelo marketing social, que forma uma solidariedade de fachada.
domingo, julio 25, 2010
irrecuperável
Sandrá (mi profesora de português) me recomendó el film "O contador de Historias". Es sobre la vida de Roberto Carlos Ramos...uju....actúa Maria Medeiros!, agregó, e inmediatamente me convenció.
No tenía ninguna idea del filme, até agora.
Roberto Carlos Ramos es, actualmente, profesor y contador de historias. Nació en Belo Horizonte en 1965, y como muchos otros niños, tuvo la oportunidad de educarse en FEBEM. Su madre, esperanzada con el prestigio que tenía el lugar (y por la propaganda que hacia el Estado) entregó a su hijo para que le devolvieran a un médico, un ingeniero o como mínimo a un abogado.
FEBEM tenía todo lo que un niño necesitaba: Fé, Educación, Buenos modales, Esperanza, Moral (FEBEM). Pero el lugar era más bien una penitenciaria para niños. Como toda institución de este tipo (bastaría con visitar las de Guayaquil, que a diferencia de FEBEM, todavía existen) tenía más niños de los que podía manejar.
En FEBEM por supuesto que sobraba el buen trato, la orientación pedagógica, la buena comida, incluso tenían cuartos privados para los chicos (ver akí)
En FEBEM por supuesto que sobraba el buen trato, la orientación pedagógica, la buena comida, incluso tenían cuartos privados para los chicos (ver akí)
A los 6 años le diagnosticaron dislexia, a los 7 aprendió a decir "Puta que é la merda!!", a las 13 Roberto já carregava o estigma de "irrecuperável", y ahora está entre los 12 mejores contadores de historias del mundo.
O contador de Historias, recomendada.
domingo, julio 18, 2010
domingo, junio 13, 2010
día 44: Stella
Mi primer día en el colegio jamás lo olvidaré. Llegué tarde, sin cuadernos ni bolígrafos, y al entrar a la sala general el profesor de turno me hizo salir de ella. Entré otra vez y otra vez me volvió a expulsar. Tuve que hacerlo durante 3 ocasiones, hasta que Felipe me dijo, despacito, que me estaba olvidando de saludar.
Se suponía que este era un colegio distinto, que el director era un viejo amigo del partido comunista, y que aquí tendríamos una educación diferente. Yo venía ya con pocas expectativas sobre la educación. Había estado en 4 escuelas distintas, no conservaba ningún amigo y la verdad es que no me gustaba estudiar. Mis profesoras y profesores, todos ellos sin excepción, me parecían sádicos perversos que disfrutaban a través del castigo. Se los podía ver casi llorar de placer cuando castigaban, cuando sancionaban, cuando te echaban del salón; la crueldad fina y planificada de la tarea escolar extra, el apetito desordenado de la regla cayendo sobre tus manos. Alguna vez pude escuchar cierto jadeo.
Yo leía muy poco (casi nada o más bien nada) y sólo me interesaba coleccionar figurillas, leer comics y jugar ajedrez.
Pensaba que el colegio sería un lugar distinto, pero seguí jugando el mismo papel. La única diferencia es que en el colegio descubrí a muchos otros que querían jugar el mismo papel que yo.
Ese primer año pasó indiferente para mí. El segundo, conocí a Tomás. Era el hijo de los mejores amigos de mis padres, y venía con un buen curriculum: se había leído ya El Capital a los 12 años, conocía de historia como nunca he conocido a otra persona y jugaba ajedrez. En esto último fue en lo único que pude superarlo. Fue gracias a él (aunque él no lo sabe) que me comenzaron a interesar los libros que había en casa. El primero de todos, El coronel no tiene quien le escriba. Recuerdo que lloré varios días con el final, y que mis padres pensaban que debía ir a un psicólogo, porque acababa de descubrir la muerte.
Luego vinieron las primeras fiesta, en las cuales jamás me terminé de sentir bien, el primer amor , los primeros poemas, la banda de música y los covers (¡Sepultura!), las expulsiones del colegio.
Tuvieron que pasar casi 18 años para que llegara Stella, y me pidiera recordar este tiempo, la época en que comencé a crecer. Ya te hecho de menos, Stella.
(El parecido de Guillaume Depardieu con su padre es impresionante)
lunes, mayo 24, 2010
día 24: más munblecore en nuestras vidas!
Desde que Beeswax llegó a nuestras vidas, algo ha cambiado. Claro que estos cambios son siempre imperceptibles, al menos para el descuidado. Beeswax pertenece al género "munblecore" (término supuestamente acuñado por Eric Masunaga, un editor de sonido que ha trabajado, entre otros, con Bujalski). Bajo presupuesto, guiones improvisados, y las relaciones personales (sobretodo aquellas que se producen durante los veinte y pico años) son las características y temas de este movimiento.
Bueno, otra cosa que llega un poco tarde. De todas formas, no pienso perderles el rastro.
Para los interesados, aquí una lista de las mejores películas de este género.
Recomendaciones urgentes: más munblecore en sus vidas!
Bueno, y más música
domingo, marzo 21, 2010
mood
El recuerdo, según Won Kar Wai, es algo que tienes pero que no puedes tocar. Es ver la vida desde un espejo sucio, donde todo es borroso y distante.
Sigo dando pasos, y cada vez más me alejo de una pared que no puedo saltar, para regresar a un lugar-allí. Escucho Spinetta, claro está.
Sigo dando pasos, y cada vez más me alejo de una pared que no puedo saltar, para regresar a un lugar-allí. Escucho Spinetta, claro está.
Tengo cansado el corazón de tantos sueños absurdos, hoy por ejemplo, me ha levantado una ciudad brillante, oliendo a arena, a sonidos de campanas y gamelán, flores y mercados.
martes, diciembre 08, 2009
Martes: Mi cena con Malle
En el futuro, dice Malle, la gente pagará para ser castrada, y de esta forma lograr sentir algo. La vida de hoy es un problema de estímulos, no los hay, al menos eso se dice. Incluso aquellos que viven haciendo miles de cosas a la vez, comprometidos con muchas actividades, están muertos por dentro. ¿Qué ocurre?
Vivimos en una sociedad donde no está permitido expresar nuestros sentimientos de forma directa. Si lo hiciéramos, pasaríamos por locos. Y así vamos, acumulando todas estas sensaciones, sin tener la capacidad de expresarlas [por ejemplo, ese es el drama de los personajes de Interiores (woody allen), donde ni siquiera la más sensible de las mujeres (Diane Keaton) puede expresar lo que siente hacia su padre], y cuando al fin salen, lo hacemos tan mal.
Hace un par de días salí a tomar algo al Comercial. Me senté cerca de las ventanas que dan a la calle. Una familia cenaba junto a mí. Yo me distraia mirando hacia las personas, pensando en el tipo de relaciones que cada una podía tener, ¿tocarían el arpa o el piano? ¿se irían a vivir a un bosque teniendo como compañía sólo un jabalí y un vecino ermitaño? [el tipo de preguntas que vienen después de ver un film de Malle].
La cena familiar -a mi lado- avanzaba a ratos, pero tenía pausas. Largos silencios, sobretodo de las más joven del grupo, que en ocasiones miraba hacia lo lejos [tal vez pensaba en el jabalí]. Recordé las cenas con mi familia, sobretodo las cenas de navidad. Siempre fueron un desastre. O al menos así lo recuerdo.
Siempre he creído que el mejor favor que le podrían hacer a mi familia sería llevarnos a un taller con algún seguidor de Grotowski, y someternos a sus investigaciones sobre la salvación a través del teatro [el teatro como única posibilidad de salvación, decía el viejo polaco].
Pero volviendo al punto. ¿El problema es la falta de estímulos? Quizás el problema es el lenguaje. Según Malle, deberíamos crear un nuevo lenguaje. Un nuevo tipo de vínculo con los otros. El lenguaje del amor, dice André Gregory. Pero yo lo encuentro demasiado burgués. Es la búsqueda de estímulos lo que caracteriza a nuestra sociedad. Y en esa búsqueda seríamos incluso capaces de traicionar nuestro lenguaje. ¿El lenguaje del amor? ¿Que chucha significa eso? Si yo soy feliz sentándome junto a una mujer en el sofá, viendo una película, y haciéndole el amor después, ¿necesito acaso un nuevo lenguaje para comunicarme con ella?
La otra idea es que vivamos esta vida de forma mística. Es decir, vivir creyendo que tenemos un destino. ¿Destino? Lo esencial de esta concepción vital es vivir pensando que siempre el futuro te está enviando mensajes para que sepas lo que te espera. ¿Es esa la función del futuro? ¿Enviarte mensajes? Todo el universo, con toda su complejidad, tiene esa mediocre función: enviarte mensajes a través de una taza de té , en una galleta o a través de los sueños. Si fuera un faraón, mis sueños me importarían.
No, no, no. No es para mí.
Me voy a tomar un café al Tambor. Miró mi monedero, y pienso que este mes tendré problemas con las cuentas.
viernes, septiembre 04, 2009
malle
¿La ciudad es una nueva forma de los campos de concentración? Por eso nadie huye, por eso nos quedamos. Unos vigilan, otros son los verdugos, y otros ruedan por la calle, sin libertad.
Nadie comparte lo verdadero. Nadie hace las preguntas fundamentales, ¿tienes hambre, frío, sueño, dolor?
Verdad, Malle?Nadie comparte lo verdadero. Nadie hace las preguntas fundamentales, ¿tienes hambre, frío, sueño, dolor?
jueves, abril 09, 2009
luz
"Este viernes la veré otra vez", así empezará la historia.
Sentado sobre la Plaza, imagino nuestros diálogos, voy dibujando algo, y creo desproporciones propias del cine. La memoria necesita luz, más luz de lo que solemos pensar.
Mira mi vida, hablo, y mi ansiedad se cubre con el peso lo terrible. Al igual que Garrel, sólo me preocupa el corazón del plano, no su centro. Y encuentro el seco corazón, desatado aquello que fuimos.
Sigo por Calle de la Corredera Alta. Recuerdo cuando descubrí esta calle, hace algunos meses, un día que salí corriendo de casa para aliviar el remordimiento de lo que no he hecho, de lo que tendré que hacer. Llena de comercios, de ventanas abiertas, de vida humana corriente. Podría quedarme en esta calle, para siempre. Miro la vida.
La tarde tiene un temblor desconocido hasta ahora, un temblor que la transparenta, opaca y nítida, a la vez, como tu piel.
sábado, abril 04, 2009
la soledad el amor y Garrel
El viaje no nos cambia, ¿quién dijo esto?
Antes creía que tenía un destino. Inventé una casa, un nombre, borré a mi familia (o al menos juego a que no la tengo). Nos inventamos un destino, varios, sólo para subrayar que no lo tenemos.
La cámara suspendida en los ojos de él. Un hombre que mira a una mujer desnuda, que sonríe. ¿cúando nace el amor? ¿en ese momento? El amor, o nos desorienta, o nos redime.
Te amé, al día siguiente, por la mañana te amé. No aquella noche, sino al día siguiente, cuando tuve que bajar a comprar tus antojos y me pediste que te contará lo que he visto. "Hace tiempo tuve un accidente, corté mi codo con el cristal de una vitrina, sangre durante horas y encontré mi sangre bonita". Yo sólo quería un beso, me dijiste.
El viaje no nos cambia. Baudelaire. Tal vez Baudelaire se equivoca, dice P. Garrel. No sólo hay vida interior. Hay más, hay hoteles que decoramos con nuestra ropa, hay miedo, hay obsesiones. Hay actos siniestros e higiénicos, como una masturbación.
Respiras sobre mi hombro, me miras, y yo arrojo sobre ti palabras violentas, los hombres arrojamos piedras contra el cristal de la habitación de alguien que duerme, dentro estás tú, tu eres quien duerme.
lunes, marzo 23, 2009
Los amantes regulares, de Pauls
Alan Pauls. Este escritor argentino nació en Buenos Aires en 1959. Actualmente colabora en suplementos culturales de Página 12
He aquí sus comentarios acerca de "Los Amantes Regulares" de Garrel.
Los amantes regulares es la réplica, el antídoto, el golpe de gracia con el que Philippe Garrel, que en el Mayo francés tenía 20 años, pone en ridículo y demuele sin apelaciones el kitsch reblandecido de Los soñadores, de Bernardo Bertolucci, que entonces tenía 27. Los dos films evocan la insurrección obrero-estudiantil que tuvo en vilo a Francia a fines de los ’60 y tienen el mismo actor protagónico, el magnífico Louis Garrel (hijo de Philipppe).
He aquí sus comentarios acerca de "Los Amantes Regulares" de Garrel.
Los amantes regulares es la réplica, el antídoto, el golpe de gracia con el que Philippe Garrel, que en el Mayo francés tenía 20 años, pone en ridículo y demuele sin apelaciones el kitsch reblandecido de Los soñadores, de Bernardo Bertolucci, que entonces tenía 27. Los dos films evocan la insurrección obrero-estudiantil que tuvo en vilo a Francia a fines de los ’60 y tienen el mismo actor protagónico, el magnífico Louis Garrel (hijo de Philipppe).
Pero mientras Bertolucci aburguesa las combustiones callejeras reduciéndolas a un ménage-à-trois que ya era viejo en Jules et Jim, Garrel –en casi tres horas de cine puro, filmado en el blanco y negro más deslumbrante que se recuerde– les restituye toda su fuerza, su intempestividad y su valor de acontecimiento. La primera hora del film, casi sin palabras, se ocupa de la calle: planos quietos, largos, con estudiantes de espaldas y cascos de moto en la cabeza que contemplan cómo más allá alguien arroja una molotov o desaparece en una humareda, mientras la banda sonora multiplica el ruidismo de una rebelión sin forma y sin rumbo. Todo es lento y vertiginoso a la vez. El tiempo parece congelado en una violencia teatral, condenada a la repetición. El resto del film transcurre un año después, casi a puertas cerradas, y es una historia de amor, la de los “amantes regulares”, el poeta y la escultora, que intentan en vano hacer durar la abrupta incandescencia del mes más famoso de la segunda mitad del siglo XX.
El trío de bellos libertinos de Los soñadores comparte casa, cama y bañadera, corretea en cueros por un crujiente piso parisiense y parece actuar para un público invisible de gerontes desesperados, no por volver a desear, sino por ver, por reconocer lo que alguna vez desearon: una imagen; taciturnos y ensimismados, los estudiantes del film de Garrel –con François y Lilie, los amantes, a la cabeza– hablan en voz baja, viven sentados en el piso o recostados, adormecidos por pipas de opio. Como los slogans que Godard escribía en carteles en La chinoise, una frase política, cada tanto, relampaguea en ese mundo cuchicheado y deja caer los restos de una pulsión que a meses de manifestada ya parece marciana. Bertolucci debería ser enjuiciado por malversación de título: en Los soñadores nadie sueña; todos escenifican el fantasma de un hombre envejecido que confunde paladear con desear.
En Los amantes regulares, en cambio, sueñan todos. Meses después de mayo del ’68, en la escena más bella de la película, François sueña con... mayo del ’68. Ninguna nostalgia, ninguna misericordia, nada de autocomplacencia: nocturno y romántico, el film de Garrel es verdadero porque rechaza la lógica del pretexto en la que se regodea Bertolucci: el amor como pretexto para la política, la política como pretexto para el amor.
Domingo 27 de agosto, 2006
domingo, noviembre 16, 2008
Los limoneros
“La víctima tiene derecho a defender su derecho a gritar”
Moscas Verdes, MAHMUD DARWISH
No encuentro otra frase que condense la última película de Eran Riklis.
Para la mirada de Hiam Abbass, no hay palabras.
Ya no hay tiempo para completar nuestros ritos. En esta guerra, como Salma, siempre estuvimos solos.
Moscas Verdes, MAHMUD DARWISH
No encuentro otra frase que condense la última película de Eran Riklis.
Para la mirada de Hiam Abbass, no hay palabras.
"El cielo es gris plomizo
y el mar es azul grisáceo,
pero el color de la sangre lo ha eclipsado de la cámara
un enjambre de moscas verdes"
y el mar es azul grisáceo,
pero el color de la sangre lo ha eclipsado de la cámara
un enjambre de moscas verdes"
Ya no hay tiempo para completar nuestros ritos. En esta guerra, como Salma, siempre estuvimos solos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





