viernes, abril 10, 2009

copiarse



Allí donde todos han fallado, yo lo haré
. Aquellos que piensan que vivir no tiene sentido sentido, se equivocan. La vida no es lógica, partamos de eso.

He probado el deseo y la desesperanza que lo acompaña, he probado la oscuridad y la noche y la fiebre que llevaba una mujer consigo. Escribo lo que, de antemano, se que está dentro de mí. Escribir es copiarse, y debo tratar de no fallar, de no distraerme de . Escribir es copiarse, al menos eso dice Lispektor. Lograré que la palabra se parezca a la palabra, no a otra cosa, que la palabra se imite a sí misma. Nos ordenaron, a los hombres, poner nombre a las cosas, y así lo hago. Le pongo un nombre a la enfermedad. Voy a inventar un hoy, allí donde todos ven horizontes, yo inventaré huesos, sangre, lugares más próximos a mi tristeza. Allí donde todos se equivocaron, yo lo haré. Yo soy la oscuridad y la noche y la fiebre.


jueves, abril 09, 2009

luz


"Este viernes la veré otra vez", así empezará la historia.

Sentado sobre la Plaza, imagino nuestros diálogos, voy dibujando algo, y creo desproporciones propias del cine. La memoria necesita luz, más luz de lo que solemos pensar.

Mira mi vida, hablo, y mi ansiedad se cubre con el peso lo terrible. Al igual que Garrel, sólo me preocupa el corazón del plano, no su centro. Y encuentro el seco corazón, desatado aquello que fuimos.

Sigo por Calle de la Corredera Alta. Recuerdo cuando descubrí esta calle, hace algunos meses, un día que salí corriendo de casa para aliviar el remordimiento de lo que no he hecho, de lo que tendré que hacer. Llena de comercios, de ventanas abiertas, de vida humana corriente. Podría quedarme en esta calle, para siempre. Miro la vida.

La tarde tiene un temblor desconocido hasta ahora, un temblor que la transparenta, opaca y nítida, a la vez, como tu piel.


lunes, abril 06, 2009

cine


Y yo te digo que ya hay suficiente soledad, en el metro, en el trabajo, en casa, en esto que te escribo. Y tu me dices que llevas un abismo dentro, que no se escapa de un abismo cayendo en otro. Y yo te digo que basta, que basta. Y tu me pides escapar, como Antoine Doinel, que la vida es cine.




sábado, abril 04, 2009

la soledad el amor y Garrel


El viaje no nos cambia, ¿quién dijo esto?

Antes creía que tenía un destino. Inventé una casa, un nombre, borré a mi familia (o al menos juego a que no la tengo). Nos inventamos un destino, varios, sólo para subrayar que no lo tenemos.

La cámara suspendida en los ojos de él. Un hombre que mira a una mujer desnuda, que sonríe. ¿cúando nace el amor? ¿en ese momento? El amor, o nos desorienta, o nos redime.

Te amé, al día siguiente, por la mañana te amé. No aquella noche, sino al día siguiente, cuando tuve que bajar a comprar tus antojos y me pediste que te contará lo que he visto. "Hace tiempo tuve un accidente, corté mi codo con el cristal de una vitrina, sangre durante horas y encontré mi sangre bonita". Yo sólo quería un beso, me dijiste.

El viaje no nos cambia. Baudelaire. Tal vez Baudelaire se equivoca, dice P. Garrel. No sólo hay vida interior. Hay más, hay hoteles que decoramos con nuestra ropa, hay miedo, hay obsesiones. Hay actos siniestros e higiénicos, como una masturbación.

Respiras sobre mi hombro, me miras, y yo arrojo sobre ti palabras violentas, los hombres arrojamos piedras contra el cristal de la habitación de alguien que duerme, dentro estás tú, tu eres quien duerme.






viernes, abril 03, 2009

el click y la manta

Encuentras un nuevo blog. Es lo que buscabas, nada se acerca o promete un hilo tan directo hacia tu intimidad y subjetividad que este link. Das click y una nueva pestaña coloca a pocos pasos de tu reproductor tu nueva adquisición. Clikeas nuevamente, esperas los segundos que hay que esperar, esperas el mensaje que hay que esperar, comienza la descarga. Mientras tanto ,vas creando una nueva carpeta en tu valiosa colección de música personal. ¿Hará falta un nuevo label? Tal vez, pero el estilo del grupo es inclasificable.

Cargas tu hallazgo en tu mp3. Sales a la calle, recorres el mundo con tu propio soundtrack. A veces la música coincide con la emoción, a veces la música crea la emoción. Cada canción es un nuevo pliegue, en esa insaciable y snobista subjetividad europea.

Desde hace algunos meses, 60 "manteros" están en prisión. Y posiblemente pasen allí durante los próximos dos años. A otros, con menos suerte, los expulsarán de Europa y se les incluirá una prohibición de entrar a cualquier país de la UE durante los próximos 10 años.

Ni siquiera el asesinato se castiga con esta dureza.

Los manteros venden lo mismo que bajamos de Internet. Pero ellos son el último eslabón de la cadena de pirateo. Ellos, símbolos de lo ambulante, no engañan a nadie. Todos aquellos que compran saben lo que compran (¿O hay algún imbécil que espera encontrar una "copia autorizada" entre tanto plástico y mercurio durmiendo sobre el piso?).

¿Qué hacer?

El sentido común nos diría "despenalizar el top-manta". Pero nada parece apuntar a que eso suceda.

Si seguimos la tendencia de las políticas migratorias de la UE, el mensaje que tenemos es el siguiente: hay que "re-educar al bárbaro". El bárbaro que delinque, que piratea, que salta las vallas, que no sabe clikear. Y nuestro programa incluye la expulsión, la persecusión y la violencia.

La doble moral del mundo, da asco.

jueves, abril 02, 2009

custo-mizer

A pesar del entusiasta anuncio del primer ministro Browm, "se acabó el viejo Consenso de Washington" (haciendo referencia al pensamiento económico que considera que el mercado soluciona sus propias distorsiones), todo parece apuntar a que precisamente se ha hecho lo contrario a lo que se esperaba. Tal como había pronosticado Mark Weisbrot hace un par de días, la reunión del G20 no cumpliría con las expectativas de muchos.

EL G20 destinará recursos financieros de hasta US$1 billón, que se otorgarán a través del FMI y otros organismos de crédito, y los países más pobres recibirán fondos que ascienden a US$100.000 millones.

Pero al parecer, no se ha discutido acerca del papel del FMI durante los próximos años (pese a que se ha anunciado la creación de un Consejo de Estabilidad Financiera, para trabajar junto al FMI, al parecer una propuesta de Stiglitz), ni eliminado las condiciones perjudiciales de sus créditos. Weisbrot considera que es precisamente el incremento de los fondos para el FMI lo que empeorará la crisis, y toma como ejemplo la última gran crisis financiera global (que comenzó en Asia hace 10 años). "El fondo empeoró la crisis en Asia, principalmente a causa de condicionar sus préstamos a objetivos económicos y estructurales dañinos para los países más afectados por la crisis - incluyendo a Indonesia, Tailandia, Corea del Sur y las Filipinas. El FMI se equivocó al menos de la misma manera en Rusia y otros países, y especialmente en Argentina, durante el mismo periodo".

Las recomendaciones del FMI durante los últimos meses, especialmente para las economías emergentes (entre ellas El salvador), apuntan precisamente hacia políticas económicas de contracción: reducción de gastos presupuestarios -especialmente el gasto social-, flexibilización del mercado laboral, congelamiento de salarios...

¿Dónde termina el Consenso de Washington? ¿Para qué países? La doble moral de los organismos internacionales de crédito, que en Europa y EE.UU. recomiendan políticas keynesianas, como el estímulo fiscal o mantener un gran déficit presupuestario (como es el caso de España), ¿a qué intereses obedece?

Muy sencillo. El problema -y peligro- de que los países en desarrollo implementen políticas de expansión, "es porque se les pueden terminar sus reservas monetarias internacionales, en su mayoría dólares" (Weisbrot, M).

Tenemos una reforma customizada, hecha a medida de los países del G7, y no de la gente, y el reto de las economías emergentes estará en poder alejarnos de medidas perjudiciales.

lunes, marzo 23, 2009

El Vals de Fanon y Amedeo







Amedeo

Por lo que se refiere al contenido y a como cuenta la primera guerra del Líbano, me parece que coloca al espectador desde el punto de vista del soldado israelí, y que uno se identifica con él, con su forma de ver las cosas y con su sensibilidad humana. Los otros, los enemigos y los amigos (falangistas) casi no se ven o cargan con toda la responsabilidad de la masacre de Sabra y Chatila, mientras los mandos israelìes a lo sumo resultan como cómplices indirectos o, en el caso de los soldados (como el protagonista) simplemente espectadores preocupados de lo que pasa en el campo de los refugiados. En realidad la guerra en Libano ha sido, como siempre en el caso de Israel, una pelea impar entre un ejercito muy poderoso contra un pais sin un aparato militar comparable y muy dividido entre los varios grupos armados, algunos aliados y otros enfrentados a Israel. En el caso de Sabra y Chatila la participaciòn del ejercito israelí ha sido mucho màs activa, en cuanto ayudaron a los falangistas a ocultar los cadaveres de palestinos muertos y se los llevaban en sus camiones. Tambien la participaciòn de los altos mandos israelìes fue mucho màs activa de lo que aparece en la película. Para el gobierno israelí todos los palestinos son terroristas en cuanto representan una traba a los planes politicos sionistas, y como se trata tambien de una guerra demografica, cada palestino muerto es un problema menos.

Fanon
El indígena es un es ser acorralado, el apartheid no es sino una modalidad de la compartimentación colonial del mundo. Lo primero que aprende el indígena es a permanecer en su lugar, a no traspasar los límites. Por eso los sueños del indígena son sueños de proezas físicas, sueños de acción, sueños agresivos. Sueño que salto, que nado, que corro, que trepo. Sueño que río a carcajadas, que atravieso el río de una zancada, que me persiguen caravanas de coches que no me alcanzan jamás.


Amedeo


Por lo que se refiere a la estética y al guión, las opiniones pueden ser diferentes, en todo caso el aspecto formal me parece directamente relacionado con el contenido y el mensaje que el director quiere trasmitirle al público. Elegir la animaciòn como medio expresivo le quita realismo al asunto porque los muertos son de mentira, son evidentemente imágenes dibujadas. Que esto tenga que ver con el proceso pscicológico que pasa el protagonista y que al final las unica escenas reales son las de los palestinos de Sabra y Shatila no hace nada más que subrayar el punto de vista subjetivo del relato.

Pero yo sigo pensando que al final se trata de una peli quel llega a ser auto-absolutoria (no sé si se dice tambien en castellano): la guerra es fea y cruel, a los soldados no le queda otra que matar o morir, en todo caso Tsahal (el ejército israelì) no es responsabile directo de las masacres porque los realmente malos de la peli son lo falangistas libaneses y los altos mandos israelìes solo han sido còmpllices indirectos.
Y, vuelvo a decir, el punto de vista totalmente subjetivo del guiòn hace que el espectador se identifique con el militar israelí y con su humanidad herida por lo que vivió (sobre todo lo que vió, más que por lo que hizo), y que esto lleve a confirmar de alguna manera la siempre subrayada (cuanto falsa) en Israele superioridad moral de Tsahal: nosotros somos los humanos, los otros que participan en la guerra (palestinos, falangistas, àrabes, en fin) no aparecen o, caundo aparecen, son seres sin una psicologìa, sin puntos de vista propios que no sean matar a los israelìes o a los palestinos. Todo esto resulta muy esfumado en la pelìcula, que se ocupa mucho màs de los problemas psicològicos de los protagonistas que de denunciar lo que su paìs hizo y sigue haciendo.

No es casual que el director es un niño mimado del gobierno, como él mismo ha declarado.




Fanon
Si, en efecto, mi vida tiene el mismo peso que la del colono
su mirada ya no me fulmina
ya no me inmoviliza
su voz no me petrifica.
Ya no me turbo ante su presencia.
Prácticamente lo molesto.
No solo su presencia ya no me afecta,
sino que le preparo semejantes emboscadas
que pronto no tendrá otra salida que huir.


18 días





Los amantes regulares, de Pauls

Alan Pauls. Este escritor argentino nació en Buenos Aires en 1959. Actualmente colabora en suplementos culturales de Página 12

He aquí sus comentarios acerca de "Los Amantes Regulares" de Garrel.


Los amantes regulares es la réplica, el antídoto, el golpe de gracia con el que Philippe Garrel, que en el Mayo francés tenía 20 años, pone en ridículo y demuele sin apelaciones el kitsch reblandecido de Los soñadores, de Bernardo Bertolucci, que entonces tenía 27. Los dos films evocan la insurrección obrero-estudiantil que tuvo en vilo a Francia a fines de los ’60 y tienen el mismo actor protagónico, el magnífico Louis Garrel (hijo de Philipppe).

Pero mientras Bertolucci aburguesa las combustiones callejeras reduciéndolas a un ménage-à-trois que ya era viejo en Jules et Jim, Garrel –en casi tres horas de cine puro, filmado en el blanco y negro más deslumbrante que se recuerde– les restituye toda su fuerza, su intempestividad y su valor de acontecimiento. La primera hora del film, casi sin palabras, se ocupa de la calle: planos quietos, largos, con estudiantes de espaldas y cascos de moto en la cabeza que contemplan cómo más allá alguien arroja una molotov o desaparece en una humareda, mientras la banda sonora multiplica el ruidismo de una rebelión sin forma y sin rumbo. Todo es lento y vertiginoso a la vez. El tiempo parece congelado en una violencia teatral, condenada a la repetición. El resto del film transcurre un año después, casi a puertas cerradas, y es una historia de amor, la de los “amantes regulares”, el poeta y la escultora, que intentan en vano hacer durar la abrupta incandescencia del mes más famoso de la segunda mitad del siglo XX.

El trío de bellos libertinos de Los soñadores comparte casa, cama y bañadera, corretea en cueros por un crujiente piso parisiense y parece actuar para un público invisible de gerontes desesperados, no por volver a desear, sino por ver, por reconocer lo que alguna vez desearon: una imagen; taciturnos y ensimismados, los estudiantes del film de Garrel –con François y Lilie, los amantes, a la cabeza– hablan en voz baja, viven sentados en el piso o recostados, adormecidos por pipas de opio. Como los slogans que Godard escribía en carteles en La chinoise, una frase política, cada tanto, relampaguea en ese mundo cuchicheado y deja caer los restos de una pulsión que a meses de manifestada ya parece marciana. Bertolucci debería ser enjuiciado por malversación de título: en Los soñadores nadie sueña; todos escenifican el fantasma de un hombre envejecido que confunde paladear con desear.

En Los amantes regulares, en cambio, sueñan todos. Meses después de mayo del ’68, en la escena más bella de la película, François sueña con... mayo del ’68. Ninguna nostalgia, ninguna misericordia, nada de autocomplacencia: nocturno y romántico, el film de Garrel es verdadero porque rechaza la lógica del pretexto en la que se regodea Bertolucci: el amor como pretexto para la política, la política como pretexto para el amor.


Domingo 27 de agosto, 2006

domingo, marzo 15, 2009

premisa


amar
hasta la deformidad,
hasta cuando nadie te reconozca
imagen y semejanza de la lentitud.

empezar
sin saber el nombre de las cosas
sin literatura,
que sólo te acompañen hechos
como rocas,
material opaco y silencioso

saberse de sobra
en este mundo
y discretamente salir
por la puerta trasera

sábado, febrero 07, 2009

1973 RPM

Las balas siempre serán más rápidas que las palabras,
pero al final, ambas,
causarán lo mismo.



Allende duda. ¿Perdimos el tiempo hablando maestro?. Se reclama no haber armado al pueblo, ¿Tendría que haber conformado milicias como Alessandri Palma, no?. Y sin embargo, tanta sangre.

Se despide de Payita, y de sus labios, las mejores uvas de chile. Pide a Beatriz que abandone La Moneda. Le dice adiós a Tancha, a sus ojos verdes, al amor cansado. Le dice adiós al pueblo de cobre.

Salgo del documental, y soy presa fácil de la rabia. ¿Qué hacer maestro, si al final de la noche sólo somos piel y sueños?





La soledad de Allende
se parece tanto a la nuestra







(Quizás la rabia se nos pase tirándole el zapato a algún tirano)

jueves, febrero 05, 2009

lo que construyo

Hace un par de semanas fui a ver Entre les murs, y a partir de entonces he ido sintiendo la necesidad de contar lo que hago.

¿Cómo mostramos la realidad de los centros educativos? ¿Cómo abordamos sus conflictos? ¿Quién lo debe hacer? ¿Qué finales conocen, conocemos?

Durante esta semana he tenido el reto de realizar un taller sobre racismo en un colegio concertado de la ciudad de Madrid. Los alumnos, etiquetados ya por el sistema educativo (grupo de diversificación y de compensación educativa, grupo con dificultades de aprendizaje, grupo específico singular), provienen en su mayoría de países como Ecuador, Perú, Colombia y Marruecos.

Este grupo "singular", ha vivido algunos incidentes en el aula (que los educadores tradujeron como brotes de discriminación e intolerancia) y por ello nos solicitaron la realización de un curso para poder trabajar esos conflictos.

Conflictos. La palabra conflicto suele asustar. Lo importante es evitarlos., alejarlos, separarlos de nuestro lado. En cuánto algo se vuelve conflictivo, mejor dejarlo pasar.

Pero he aprendido con mi compañera (disparatada) que el conflicto "faz parte".

La escuela, los educadores, la sociedad en general, sueñan con sujetos "educados" en la paz, personas totalmente adaptadas, como en el delirio de Aldous Huxley.

Por el contrario, hay que educarnos en el conflicto.

Por eso, lo primero que debemos procurar con talleres como estos es que el conflicto sea visible, porque es lo que el "aula", como espacio simbólico donde se expresan relaciones de poder, siempre trata de evitar.

Durante los días que ha durado el taller, la primera sorpresa ha sido la fuerza de los argumentos de estos jóvenes. Los debates, las respuestas ante las situaciones por las cuales los he conducido, han sido toda una sorpresa para los educadores, que han observado (y observan) el proceso. Han sido capaces, en apenas 2 días, de descubrir lo que tienen en común: inconformidad por la educación que reciben, padres y madres en el paro, barrios marginales y sin ofertas culturales, pocos espacios para la participación real en la sociedad. Han sido capaces de tomar conciencia de las fuerzas y antagonismos sociales que están detrás de la discriminación, y como los afecta. Para Freire la concienciación es el paso previo para la transformación social.

Nos despedimos en conjunto del concepto de "cultura" (ese concepto tramposo), y tratamos de recibir con asombro "lo común". Lo común, las clases sociales, los antagonismos, las contradicciones estructurales de este sistema, ellos lo supieron reconocer en apenas dos días.

¿Qué sucede con la educación? ¿Por qué no es capaz de renovar su lenguaje, sus objetivos, sus expectativas ante educandos que manifiestan el sin-sentido de lo que aprenden? Sus educadores también presienten estas preguntas, lo viven a diario...

En algún momento transcribiré los diálogos, válidos como fuente primaria para cualquiera que estuviera interesado en este tema.